domingo, 11 de abril de 2010
sólo tu
Cuando di el paso, cuando moví mi pierna para dar el paso. Note dentro de mi llamas, noté fuego en mi pecho, note que me ardían las venas. El corazón iba con el triple de velocidad, pensé que iba ha atravesar mi cuerpo y salirse de dentro. Sentía los latido fuertes y seguros, pero me perforaba el pecho, me dolía el pecho. Quería gritar para no sentir el dolor, quería llorar para desahogar mis temores, quería apagar el fuego con mis lágrimas. Pensaba que lo había hecho mal, que no tendría que haber dado ese paso nunca, me tropecé con el bordillo, no tendría que haber movido la pierna para dar el paso, pensé que me iba a quedar yo sola en el suelo tan solo con la compañía de mis lágrimas. Pero me alargaste la mano, me diste tu apoyo solo con la mirada. Te la estreché y supe que pasase lo que pasase, saliese mal o bien, tú ibas a estar ahí.
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